
Enseñanza sobre el cuidado del medioambiente
La enseñanza sobre el cuidado del medioambiente debería ser una materia en las escuelas, así se les enseña a los niños para que a su vez ellos eduquen a sus familias.
Se habla mucho de Reducir, Reutilizar y Reciclar, además de otras acciones beneficiosas para el medioambiente, sin embargo, esto no es suficiente.
Existen muchas acciones que afectan al medioambiente y la mayoría de las personas las hacen por ignorancia, ya que no saben el daño que causan.
El océano empieza en el hogar
Es una frase muy cierta, debido a que lo que se arroja en los hogares a través de lavaplatos, lavamanos y inodoros va a parar al océano.

Aceite de cocina. Cuando se vierte 1 litro de aceite usado por el drenaje se contaminan 1.000 litros de agua. Al llegar a los ríos puede cubrir animales y plantas con aceite causándoles asfixia ante la disminución del oxigeno.
Las plantas de tratamiento de aguas se pueden taponar y causar efectos devastadores como los ocasionados por aceites a base de petróleo.
Otro asunto en el que poco pensamos es cuando compramos atún en lata en aceite que al momento de drenar el líquido ese aceite se va por el desagüe.
Farmacontaminación. Es la contaminación del medio ambiente causada por los medicamentos.
Al arrojar medicamentos a la basura, por el inodoro o por el lavamanos, estos contaminan suelos, subsuelos, ríos, océanos, flora y fauna, ocasionando daños irreversibles e irreparables, ya que todos tienen efectos toxicológicos.
En el medio ambiente se han encontrado medicamentos analgésicos, anti inflamatorios, antibióticos, hormonas, anticonceptivos, antisépticos, antidepresivos, entre otros, y de uso veterinario como antibióticos, hormonas y antiparasitarios.
Calles
En las calles, además de papeles, botellas plásticas, alimentos, lo que más se encuentra son colillas y chicles.
Colillas. Es el elemento que más se arroja a las calles y también en las playas.

Su contenido plástico, 95% celulosa de acetato, por lo general va acompañado de un poco de tabaco y sus toxinas, que al ser arrojados en aceras, jardines, calles son arrastrados por las lluvias hasta las alcantarillas e inevitablemente van a parar a ríos y a los océanos afectando a animales y plantas.
En un estudio realizado en la Universidad de san Diego se introdujo un filtro de cigarrillo con restos de tabaco en un litro de agua con peces, dando como resultado altos niveles de toxicidad y la muerte del 50 % de los peces.
Chicles. Es el segundo elemento que más arrojan en las calles.
Están elaborados de plástico sintético y se ha convertido en un peligro para las aves que los confunden con alimento y al ingerirlos les causa la muerte.
El trabajo para despegar estos chicles involucra gran cantidad de agua y químicos que van a parar a los océanos con graves consecuencias.
Autos. He visto personas dentro de sus autos que arrojan basura por la ventana o que mientras están en una luz roja, abren la puerta para dejar basura en la calle y no existe ninguna ley que los penalice.
Otros lugares
Playas. Otro de los lugares donde dejan basura que es arrastrada al mar cuando sube la marea, por eso se han encontrado botellas y bolsa plásticas, pajillas, colillas de cigarrillos en medio del océano y dentro del estómago de animales.
Fatberg. La palabra fatberg proviene de fat (grasa en inglés) y de iceberg.

Se trata de una masa formada por aceite de cocina y paños húmedos de bebé y los usados en el inodoro, toallas sanitarias y, muchas veces, por materiales biológicos.
Los paños húmedos son desechados en el sanitario porque el fabricante dice que son biodegradables. Sin embargo, lo máximo que se desintegran es un 26%, el resto va formando los fatbergs.
El único diseñado para desintegrarse en las alcantarillas es el papel higiénico, por lo tanto se puede y se debe arrojar al inodoro.
Muchas veces los fatbergs obstruyen alcantarillados y al llegar a las plantas de tratamiento crean bloqueos en los mecanismos, taponan bombas y dañan maquinaria.
Globos. Los globos que se sueltan al aire como parte de alguna ceremonia, representan peligro para la fauna y el medio ambiente.

Los globos de látex y de mylar (metalizados) que se sueltan al aire viajan distancias muy largas, cayendo al suelo, en ríos, lagos, océanos, incluso en lugares remotos y vírgenes.
El problema radica en que se supone que los globos de látex son biodegradables, pero la realidad es que tardan en descomponerse entre 6 meses y 4 años convirtiéndose en un riesgo para la fauna.
Las cintas con que van atados los globos tampoco son biodegradables y los animales que se enredan con ellas a lo mejor no puedan comer o no puedan moverse siendo presa fácil de sus depredadores y en ambos casos terminan muriendo.
Parecen pequeñas acciones, sin embargo, aunadas a millones más que hacen lo mismo, se convierten en un problema de proporciones catastróficas, aún más cuando las llevamos repitiendo por tanto tiempo.
Debemos ser conscientes de las repercusiones que tienen nuestras acciones sobre el medio ambiente y por ende en nosotros mismos, ya que somos parte de él.







