
El secador de cabello, una herramienta útil
El secador de cabello es un artículo imprescindible para las mujeres, aunque se le pueden dar otros usos prácticos.
Origen del secador de cabello
En 1888 el francés Alexandre Ferdinand Godefroy fabricó el primer secador de cabello inspirado en las aspiradoras, razón por la cual era un aparato enorme.
Para la década de 1920 apareció el primer secador de mano. Sin embargo, fue en la década de 1950 cuando aparecieron los modelos más livianos y compactos que los hacía más fáciles de usar.
Un secador de cabello ayuda en la limpieza, a desprender y en otras situaciones.
Limpieza
– Al pasarlo por adornos viejos o estantes se limpian más fácil.

– Colocándolo a toda su potencia sirve para limpiar el teclado del computador.
– A temperatura fría elimina el polvo de plantas naturales y artificiales.
Desprender

– Para desprender una foto del álbum se aplica el calor del secador en la parte posterior de la página y la foto sale fácilmente. Lo mismo aplica en el caso de las calcomanías.
– Curitas o bandas adhesivas se desprenden al colocar el secador a velocidad baja y a temperatura tibia en los bordes de esta. Lo mismo aplica para remover calcomanías.
Otros usos para el secador de cabello
– Si los tenis se mojan, se seca el interior durante cinco minutos con un secador para evitar el moho.

– Al colocarlo con la temperatura en alto, a 30 centímetros de cortinas y manteles, elimina las arrugas de estos.
– Las manchas de crayolas de cera en la pared se derriten con el calor del secador de cabello, luego solo hay que pasar una esponja con agua jabonosa.
– El secador en temperatura fría sirve para inflar los colchones inflables.
Fuentes: Revista Woman’s Day, Yumi Sakugawa, Real Simple, eu.laifentech.com , bobvila.com.







